Cómo saber si un enlace es peligroso antes de pulsarlo

Casi todos los fraudes que llegan por mensaje terminan en el mismo sitio: un enlace. Da igual que el texto hable de un paquete, de tu banco o de una multa; lo que decide si hay riesgo es a dónde lleva esa dirección.

Mirar un enlace antes de pulsarlo no exige conocimientos técnicos. Basta con saber qué parte de la dirección es la que manda, porque es justo la parte que quien envía el mensaje no puede falsificar.

Analizar un mensaje sospechoso

Cómo funciona

En una dirección web, la parte que importa es el dominio: lo que va justo antes de la primera barra. En «https://ejemplo.es/clientes/acceso», el dominio es «ejemplo.es». Todo lo que viene después de la barra lo elige quien monta la página y puede decir lo que quiera.

El truco más habitual es colocar el nombre de una marca conocida en un sitio de la dirección donde no manda. «https://mibanco.seguridad-clientes.net» no pertenece a «mibanco»: el dominio real es «seguridad-clientes.net», y «mibanco» solo es un subdominio que cualquiera puede crear.

Los acortadores complican la comprobación porque esconden el destino final detrás de una dirección corta. No son fraudulentos en sí mismos, pero en un mensaje que no esperabas eliminan la única pista que tenías.

Señales habituales

  • El nombre de la marca aparece antes de un punto o de un guion, y no como dominio: «correos.envio-seguimiento.com» no es Correos.
  • La extensión no es la habitual de esa empresa en España: dominios que terminan en extensiones poco frecuentes cuando la entidad usa .es o .com.
  • La dirección mezcla palabras con guiones para parecerse a una marca: «banco-seguridad-clientes».
  • Es un enlace acortado en un mensaje que no esperabas, así que no se puede ver el destino.
  • La dirección es un número en vez de un nombre, o incluye caracteres extraños en medio del nombre de la marca.
  • El enlace no empieza por «https»: hoy cualquier web seria lo usa, aunque que lo tenga tampoco garantiza nada.
  • El texto visible del enlace dice una dirección y al mantener pulsado aparece otra distinta.

Ejemplo ficticio

Ejemplo ficticio, creado para ilustrar el patrón. No corresponde a ninguna comunicación real ni contiene datos de ninguna persona.

Su envío está retenido. Complete el pago de 1,79 € aquí: https://correos.entrega-pendiente24.top/pago

El dominio real es «entrega-pendiente24.top». «correos» está puesto delante como subdominio, que es algo que puede crear cualquiera en cualquier dominio propio.

Qué hacer si lo recibes

  • Lee la dirección de izquierda a derecha y localiza la primera barra: lo que hay justo antes es el dominio, y eso es lo único que identifica a quién pertenece la página.
  • En el móvil, mantén pulsado el enlace sin soltar para ver la dirección completa antes de abrirlo. En el ordenador, pasa el cursor por encima y mírala abajo.
  • Si el mensaje dice ser de una empresa que conoces, entra tú escribiendo la dirección o desde su aplicación, en vez de usar el enlace.
  • Desconfía especialmente cuando el enlace llega junto a una prisa: un plazo corto existe para que no te dé tiempo a comprobarlo.
  • Si tienes dudas, no lo abras. Ninguna gestión legítima se pierde por comprobarla por otro camino.

Qué hacer si ya has interactuado

Has abierto el enlace pero no has escrito nada

  • Cierra la página. Abrir una web no suele bastar para que ocurra nada por sí solo.
  • No vuelvas a entrar desde ese mensaje ni descargues nada de esa página.
  • Si el enlace descargó un archivo automáticamente, bórralo sin abrirlo.

Has introducido datos personales o de acceso

  • Cambia la contraseña del servicio afectado desde su web o aplicación oficial, entrando tú.
  • Si repetías esa contraseña en otros sitios, cámbiala también allí.
  • Activa la verificación en dos pasos donde el servicio lo permita.

Has introducido datos de tarjeta o has pagado

  • Avisa a tu banco cuanto antes: hay plazos para reclamar una operación no autorizada.
  • Pide el bloqueo de la tarjeta y revisa los movimientos de los días siguientes.
  • Guarda el mensaje y la dirección web por si necesitas denunciar.

Esta información es orientativa y de carácter general; no sustituye al asesoramiento de tu entidad ni a la valoración de un profesional sobre tu caso. Tienes más pasos por situación en la guía de qué hacer si te han estafado.

¿Has recibido un mensaje parecido?

Pega el texto en el analizador y comprueba qué señales contiene. El análisis se ejecuta en tu navegador y es orientativo: señala patrones frecuentes, no determina si un mensaje concreto es fraudulento.

Analizar un mensaje sospechoso

Preguntas frecuentes

¿El candado del navegador significa que la web es de fiar?
No. El candado indica que la conexión va cifrada, no que quien está detrás sea quien dice ser. Una web fraudulenta puede tener candado perfectamente: es fácil de conseguir y no acredita la identidad del titular.
¿Es peligroso pulsar un enlace, o solo escribir datos?
Lo que casi siempre causa el daño es lo que se escribe o se descarga después. Abrir la página suele ser el primer paso, no el perjuicio. Aun así, si has abierto una y te pide instalar algo, no lo hagas.
¿Cómo veo a dónde lleva un enlace acortado?
Sin abrirlo no hay forma sencilla de saberlo con seguridad. Por eso, en un mensaje que no esperabas, un acortador es motivo suficiente para no pulsarlo y buscar el mismo trámite por la vía oficial.
¿Sirve de algo mirar la dirección si el mensaje parece muy real?
Sí, y es lo más útil que puedes mirar. El texto se puede copiar palabra por palabra de un aviso auténtico; el dominio, no: si tuvieran el dominio real, no harían falta imitaciones.

Otros tipos de estafa frecuentes