Phishing por email: correos que imitan a empresas y organismos
El nombre que aparece como remitente de un correo no prueba nada: se puede escribir cualquier cosa. Lo que sí se puede revisar es la dirección real, a dónde lleva cada enlace y qué te está pidiendo el mensaje.
Un correo legítimo de una empresa te informa y te remite a su web o a su aplicación. Uno fraudulento necesita que hagas algo desde el propio correo: entrar por su enlace, abrir un adjunto o responder con datos.
Cómo funciona
El correo copia la maquetación real de la empresa, con su logotipo y su tipografía, porque esas imágenes son públicas. La apariencia es lo más fácil de imitar y por eso es lo menos indicativo.
El enlace muestra un texto y apunta a otra dirección. Al pasar el cursor por encima en un ordenador, o al mantener pulsado en el móvil, aparece el destino real: ahí es donde se ve la diferencia entre el dominio oficial y uno parecido.
Otra variante no usa enlaces sino adjuntos: una factura, un albarán o un currículum en formato de documento u hoja de cálculo que pide activar contenido o macros. Esa activación es la que ejecuta el programa malicioso.
También existe el fraude del correo comercial: alguien se cuela en una conversación de facturación y avisa de un cambio de número de cuenta. Aquí no hay enlaces ni adjuntos, solo un dato modificado.
Señales habituales
- La dirección real del remitente no coincide con el dominio de la empresa, aunque el nombre visible sí.
- El texto del enlace y su destino real son distintos.
- Pide iniciar sesión desde el propio correo para resolver un problema con la cuenta.
- Incluye un adjunto inesperado que pide habilitar contenido o macros.
- Avisa de un cambio de número de cuenta para un pago pendiente.
- Usa un saludo genérico cuando la empresa siempre se dirige a ti por tu nombre.
- La respuesta va a una dirección distinta de la del remitente.
Ejemplo ficticio
Ejemplo ficticio, creado para ilustrar el patrón. No corresponde a ninguna comunicación real ni contiene datos de ninguna persona.
Su buzón ha superado el límite de almacenamiento y dejará de recibir correos en 24 horas. Confirme su cuenta aquí: https://webmail-verificacion.icu/acceso
Amenaza con perder un servicio, fija un plazo corto y lleva a un dominio que no tiene relación con el proveedor de correo. Ninguna de las tres cosas por separado prueba nada; juntas describen el patrón completo.
Qué hacer si lo recibes
- Mira la dirección completa del remitente, no solo el nombre que muestra tu gestor de correo.
- Comprueba el destino de los enlaces sin pulsarlos: manteniendo pulsado en el móvil o pasando el cursor en el ordenador.
- Si el correo dice venir de un servicio que usas, entra por tu cuenta escribiendo la dirección oficial.
- No abras adjuntos que no esperabas, aunque el nombre del fichero parezca una factura tuya.
- Ante un cambio de cuenta bancaria de un proveedor, confírmalo por teléfono con un número que ya tuvieras.
Qué hacer si ya has interactuado
Has pulsado el enlace sin escribir nada
- Cierra la pestaña sin rellenar campos.
- Si el navegador descargó algo automáticamente, elimínalo sin abrirlo.
- Revisa que no se haya instalado ninguna extensión nueva.
Has introducido tu contraseña
- Cambia esa contraseña desde la web oficial y cierra todas las sesiones abiertas.
- Activa la verificación en dos pasos en esa cuenta.
- Si repetías esa contraseña en otros servicios, cámbiala también allí.
Has abierto un adjunto o habilitado macros
- Desconecta el equipo de la red y pasa un análisis con tu antivirus actualizado.
- Cambia las contraseñas importantes desde otro dispositivo, no desde el afectado.
- Si es un equipo de trabajo, avisa al responsable de sistemas antes de seguir usándolo.
Has hecho un pago al número de cuenta indicado
- Llama a tu banco de inmediato y comunica la transferencia como posible fraude.
- Avisa a la empresa real: es probable que su conversación esté comprometida.
- Conserva el correo completo, incluidas las cabeceras, como prueba.
Esta información es orientativa y de carácter general; no sustituye al asesoramiento de tu entidad ni a la valoración de un profesional sobre tu caso. Tienes más pasos por situación en la guía de qué hacer si te han estafado.
¿Has recibido un mensaje parecido?
Pega el texto en el analizador y comprueba qué señales contiene. El análisis se ejecuta en tu navegador y es orientativo: señala patrones frecuentes, no determina si un mensaje concreto es fraudulento.
Analizar un mensaje sospechosoPreguntas frecuentes
- ¿Cómo veo la dirección real del remitente?
- En la mayoría de los gestores de correo basta con pulsar sobre el nombre del remitente o desplegar el detalle del mensaje. Ahí aparece la dirección completa, que es lo que importa, no el nombre visible.
- El correo tiene el logotipo correcto, ¿no es buena señal?
- No. Las imágenes de marca son públicas y copiarlas es trivial. La apariencia es justamente el elemento más fácil de falsificar de un correo.
- ¿Es peligroso abrir el correo, sin pulsar nada?
- Abrir el mensaje tiene un riesgo bajo. El riesgo está en pulsar enlaces, abrir adjuntos o responder con datos. Conviene mantener desactivada la carga automática de imágenes remotas.
- ¿Qué hago con el correo después?
- Márcalo como suplantación de identidad o phishing en tu gestor de correo y bórralo. Si suplanta a una empresa con la que trabajas, avísales por su canal oficial.