Qué hacer si crees que te han estafado

Lo primero es situarse: no todas las situaciones tienen el mismo riesgo. Haber leído un mensaje no es lo mismo que haber introducido una contraseña, y haber pulsado un enlace no es lo mismo que haber hecho un pago.

Busca abajo el caso que se parezca al tuyo y haz solo lo que corresponda. Si has hecho varias cosas, empieza por la más grave: un pago o un código compartido van antes que un enlace abierto.

Solo has recibido el mensaje

No has respondido, no has pulsado nada y no has facilitado ningún dato.

  • No respondas: contestar confirma que el número o el correo están activos.
  • Bloquea el remitente y marca el mensaje como spam o suplantación de identidad.
  • Si suplanta a una empresa con la que trabajas, avísales por su canal oficial.
  • No hay ninguna acción urgente que tomar sobre tus cuentas.

Has pulsado el enlace pero no has escrito nada

Abriste la página, la viste y la cerraste sin rellenar ningún campo.

  • Cierra la pestaña y no vuelvas a abrirla desde el historial.
  • Comprueba si se ha descargado algún archivo automáticamente y elimínalo sin abrirlo.
  • Revisa las extensiones del navegador por si apareciera alguna que no reconoces.
  • Vigila los movimientos de tus cuentas unos días, aunque el riesgo aquí es bajo.

Has introducido una contraseña

Has iniciado sesión en una web que imitaba a un servicio que usas.

  • Cambia esa contraseña entrando tú en el servicio oficial, no desde ningún enlace.
  • Cierra todas las sesiones abiertas desde las opciones de seguridad de la cuenta.
  • Activa la verificación en dos pasos si el servicio lo permite.
  • Cambia esa misma contraseña en cualquier otro sitio donde la reutilizaras.
  • Si era la de tu banco, llama además a la entidad para que revise los accesos.

Has facilitado un código recibido por SMS

Has dictado, reenviado o escrito un código de un solo uso.

  • Si era un código bancario, llama al banco ahora: ese código autoriza una operación concreta que puede estar en curso.
  • Si era el de WhatsApp, vuelve a registrar tu número para expulsar la sesión ajena y activa la verificación en dos pasos con un PIN.
  • Si era el de otra cuenta, cambia su contraseña y revisa el correo y el teléfono de recuperación.
  • Avisa a tus contactos si esa cuenta permite escribir en tu nombre.

Has facilitado datos de tarjeta o bancarios

Has escrito el número de tarjeta, la caducidad, el código de seguridad o tu IBAN.

  • Bloquea la tarjeta desde la aplicación del banco y solicita una nueva.
  • Revisa los movimientos recientes y comunica los que no reconozcas.
  • Activa los avisos de operaciones si tu entidad los ofrece.
  • Desconfía de quien te llame después diciendo ser del banco para resolverlo: es una continuación habitual del mismo fraude.

Has hecho un pago, una transferencia o un Bizum

El dinero ha salido de tu cuenta hacia un tercero.

  • Contacta con tu banco cuanto antes: la rapidez influye en las opciones disponibles, aunque no garantiza recuperar el importe.
  • Reúne el justificante, la conversación y los datos del destinatario.
  • Denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil y conserva el atestado.
  • Si pagaste con criptomonedas o tarjetas regalo, la reversión no es posible; guarda igualmente las pruebas.
  • No aceptes ofertas posteriores para «recuperar» el dinero a cambio de un pago previo.

Has instalado una aplicación o dado acceso remoto

Has instalado algo que te indicaron o has permitido que vieran tu pantalla.

  • Desconecta el dispositivo de internet y desinstala la aplicación.
  • Cambia las contraseñas importantes desde otro dispositivo, nunca desde el afectado.
  • Revisa los permisos concedidos, especialmente accesibilidad, SMS y notificaciones.
  • Si el dispositivo sigue comportándose de forma extraña, valora restaurarlo tras hacer copia de seguridad de tus archivos.
  • Llama al banco para que revise accesos y operaciones recientes.

Has enviado documentación personal

Has facilitado copia del DNI, una selfie con el documento o datos personales completos.

  • Guarda constancia de qué enviaste, a quién y cuándo.
  • Vigila la aparición de contratos, líneas telefónicas o préstamos que no reconozcas.
  • Puedes consultar los sistemas de información crediticia para detectar altas irregulares a tu nombre.
  • Denuncia: la denuncia previa es lo que permite acreditar después que esa contratación no fue tuya.

Cómo conservar pruebas

  • Haz capturas completas del mensaje, incluyendo el número o la dirección del remitente.
  • Anota la fecha y la hora aproximadas de cada paso.
  • Guarda los justificantes de cualquier pago, con el importe y la cuenta de destino.
  • Copia la dirección web tal cual, en texto, sin volver a abrirla.
  • No borres la conversación aunque bloquees al remitente.

Qué no debes seguir haciendo

  • No sigas conversando para «ganar tiempo» ni intentes recuperar el dinero por tu cuenta.
  • No envíes más datos, ni siquiera para comprobar si el interlocutor es real.
  • No pagues nada a quien prometa recuperar lo perdido: es un segundo fraude dirigido a quien ya ha caído.
  • No instales programas nuevos que te recomienden por teléfono o por chat.
  • No compartas capturas con datos de tus cuentas en grupos o redes sociales.

Esta guía es orientativa y de carácter general: no es asesoramiento jurídico sobre tu caso concreto ni garantiza la recuperación del dinero. Para eso, acude a tu entidad y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

¿Quieres comprobar otro mensaje?

Si te ha llegado otro mensaje parecido, puedes analizarlo antes de hacer nada. También puedes revisar los tipos de estafa más frecuentes para reconocer el patrón.

Analizar un mensaje sospechoso